PROYECTOS PERSONALES
TODO SIGUE,
NADA QUEDA
Este proyecto parte de una reflexión sobre la indiferencia del universo ante la existencia humana. Inspirado por el pensamiento de Albert Camus en El extranjero, donde el protagonista acepta que la vida carece de sentido, propongo una reinterpretación visual de esta noción a través de un proceso digital: la degradación progresiva de una imagen propia mediante algoritmos de glitch.
El azar, convertido en herramienta visual, actúa como fuerza destructiva que corrompe píxeles sin intención ni juicio, igual que un universo que no distingue entre lo importante y lo banal. Cada imagen es alterada con Python a través de un script que manipula datos binarios y de color, generando resultados únicos y aleatorios. Esta destrucción parcial se convierte en una metáfora del paso del tiempo, de la fragilidad de la identidad, y del borrado inevitable de la huella humana.
El resultado es una serie de imágenes cada vez más deformadas que, presentadas como secuencia, muestran el desvanecimiento de lo que alguna vez fue una presencia concreta. El glitch no es solo un error visual: es el lenguaje de una existencia ignorada por su propio universo.
El azar, convertido en herramienta visual, actúa como fuerza destructiva que corrompe píxeles sin intención ni juicio, igual que un universo que no distingue entre lo importante y lo banal. Cada imagen es alterada con Python a través de un script que manipula datos binarios y de color, generando resultados únicos y aleatorios. Esta destrucción parcial se convierte en una metáfora del paso del tiempo, de la fragilidad de la identidad, y del borrado inevitable de la huella humana.
El resultado es una serie de imágenes cada vez más deformadas que, presentadas como secuencia, muestran el desvanecimiento de lo que alguna vez fue una presencia concreta. El glitch no es solo un error visual: es el lenguaje de una existencia ignorada por su propio universo.